Esta es la niña que Rajoy quiere para todos los españolitos. ¿Es que se piensa que somos tontos? Yo creo que sí (se lo piensa digo) ... pobre ingenuo
29 febrero 2008
28 febrero 2008
Rompiendo platos
"Esta mañana he roto un plato mientras me hacía el almuerzo. Amaba ese feo plato de duralex transparente, tan útil para servir los champiñones al ajillo. Se resbaló y se rompió. Un estallido espantoso. Tardé mucho en sosegarme. Nuestros dos grandes partidos políticos son dos platos de duralex transparente, feos y útiles. Estamos acostumbrados a votarles. No nos gustan del todo, no nos disgustan del todo. Dado que sólo hay dos y hay que elegir uno de los dos, elegimos siempre al que elegimos siempre. Es el mismo feo partido de duralex de toda la vida, con su disyuntiva grabada a fuego: o PP o PSOE.
Pero ocurre que los electores españoles estamos cada vez menos dispuestos a confiar nuestra suerte a uno y el mismo todo el tiempo: empezamos a simpatizar con la intemperie, con el voto flotante, con la indecisión inteligente.
¿Qué haremos el 9 de marzo? ¿Nos levantaremos temprano y echaremos mano del viejo plato de duralex, feo y útil? ¿No valdría la pena, en esta hora de intensa seriedad democrática, volver a pensarlo todo otra vez? ¿Por qué no votar a un tercer partido -un nuevo útil parlamentario- en lugar del feo partido de duralex matón de siempre? ¡Rompa usted un plato, vote lo que yo!"
¿Ha roto usted un plato? de Álvaro Pombo - El País - 28/02/2008
24 febrero 2008
Joroña que joroña
Pensando en todo aquello, me entra un poquillo de melancolía, en serio! es que el tiempo ha pasado muy rápido, y ahora, entradas o a punto de entrar en la treintena, no podemos más que recordar todos aquellos momentos y echarnos a reir. Y claro, del evento en cuestión ya os contaré, porque seguro que dará para alguna que otra historieta ...
15 febrero 2008
Hasta los polos
Siguiendo en la lína de mi anterior post, os dejo el vídeo extraído de la campaña lanzada por Intermón Oxfam, que mediante la web http://www.hastalospolos.org/ pretende que los ciudadanos comuniquemos nuestras quejas y sugerencias a los políticos para que éstos se impliquen en un mayor cuidado del planeta. Dichas propuestas serán remitidas al nuevo gobierno que salga vencedor en las próximas elecciones.
11 febrero 2008
Pongamos que hablo de Madrid ....

Esta mañana leyendo El País, de repente algo llama mi atención ...
El mapa de la contaminación 'acusa' a País Vasco, Cataluña y Andalucía (F. A. - 12/02/2008)
En dicho artículo se dice que Greenpeace ha publicado un informe donde señala al País Vasco, Catalunya y Andalucía como los principales focos contaminantes de España. Teniendo en cuenta que habla de comunidades autónomas, no es de extrañar que no se mencione a Madrid, ya que ésta cuenta con una superfície de sólo 605.8 km2, frente a los casi 86.000 km2 de Andalucía. Lógico, más extensión de terreno, más espacio para industrias, petroquímicas y cementeras varias.
Sin embargo .... viendo la foto de arriba de la ciudad de Madrid, a una se le ponen los pelos como escarpias al saber que cada día tiene que respirar esa mierda. Pero como esta ciudad, con casi 6 millones de habitantes parece que no cuenta como principal foco contaminador, lo único que nos recomiendan las autoridades es no salir a correr, montar en bici o realizar cualquier otra actividad física al aire libre, pero ... ¿es qué caminar por la calle no cuenta?
Por supuesto que yo voy a seguir caminando y cuando la distancia me lo impida, utilizando el transporte público. Porque, ya sea por conciencia medioambiental o por restricción económica, en mis planes no está el comprarme ningún vehículo motorizado. Sólo espero que este buen comportamiento cívico del que presumo, también lo adopten nuestros políticos, que son al fin y al cabo los que tienen la llave para legislar sobre esta problemática, porque hasta el momento todavía, y sólo en contadas ocasiones tipo inauguraciones varias, aún no he visto a ninguno de ellos dirigirse a su puesto de trabajo a pie.
Y os lo digo yo, que trabajo a pocos metros del congreso de los diputados y veo las filas de coches que cada día aparcan de mala manera en la Carrera de San Jerónimo. Eso sí, a ellos no les quitan puntos por aparcar mal ...
06 febrero 2008
Viajar y viajar, viajar y viajar

Ojalá pudiera rodar y rodar, ojalá pudiera ser como el pequeño príncipe y sentarme encima del planeta, ese del que cada día aprendía algo nuevo, para así poder observarlo y dejando las horas pasar, imaginar los miles de sitios a los que podría ir. Y es que es verdad que no hay viaje mejor que el que se hace con la imaginación.
05 febrero 2008
No poder o no querer
"Cuando se abandona la lectura de un libro a la mitad, algo le ha ocurrido al libro. O al lector. Quizá a ambos. Cuando se abandona la vida a la mitad, algo le ha ocurrido a la vida. O a su usuario. Quizá a ambos. Durante una temporada fui vendedor de pisos. Lo mejor de aquel trabajo era visitar las casas vacías de cuyas virtudes tenías que convencer luego a tus clientes. Cada vez que introducía la llave en una puerta sentía una excitación semejante a la de abrir un libro. La lectura de una casa, incluso aunque esté amueblada, dura menos que la de una novela (jamás tuve la oportunidad de vender un castillo), aunque a veces más que la de un cuento. Por lo general, seguía el orden de lectura que proponía la disposición arquitectónica. Pero no siempre. En ocasiones caminaba a ciegas hasta el final del pasillo y recorría la casa al revés, como el que comienza una novela por el final. Me detenía mucho en los cuartos de baño, donde no era difícil encontrar restos curiosos de sus antiguos moradores: un peine torturado, un bote vacío de crema de manos, un cepillo de dientes con las púas aplastadas, una pestaña postiza...
De repente, un día comencé a dejar algunos pisos a medias. Al llegar al centro del pasillo era alcanzado por un desaliento mortal que me obligaba a dar la vuelta con el mismo gesto de derrota con el que decides abandonar en la página 100 una novela de 200. A veces el problema no era de la casa, ni de la novela, sino mío. La pérdida de interés por un piso que había comenzado a visitar con entusiasmo, o por un libro que había abierto con pasión, me sumía en la confusión. Lo peor, con todo, fue el descubrimiento de que puede ocurrir lo mismo con la vida. Un día, de súbito, ya no quieres abrir más puertas ni leer más capítulos. Y te mueres sin saber si la culpa fue tuya o de la puta vida. O de los dos." (Juan José Millás, El País, 01/02/2008)
A todos aquellos que no tienen el valor suficiente para seguir leyendo más capítulos ...