14 mayo 2009
07 mayo 2009
Si de gritos y susurros se tratara
Hace unos días tuve un encuentro con una mujer muy especial, alguien a la que hacía mucho tiempo que no veía, alguien que a pesar de la distancia y el tiempo, me sigue inspirando la misma confianza y complicidad que hace unos años nos unió en Barcelona.
Ahí estabamos dos años después de nuestro último encuentro, dos mujeres compartiendo sus historias, identificándonos con cada una de ellas, recordando momentos e imaginando que hubiera sido de nuestras vidas si ..., pero pensando que tal vez sí estemos por fin en el camino correcto. Es esa mujer que me explica que sí existe el amor y que ella lo ha encontrado. Un amor apasionado a la vez que tranquilo, un amor que le da sosiego, confianza y complicidad. Yo la escucho y pienso que tal vez algún día sea yo la que le cuente que también lo encontró. Miro por la ventana y empieza a llover. No importa. Seguimos tomando té y compartiendo historias, hablando sobre nuestra vida personal, sobre nuestros retos, preocupaciones y temores, sobre la situación política de nuestros países. Y así entre sorbo y sorbo nos sonreímos, nos animamos y nos va quedando un poquito de cada una dentro de la otra.
Entre pláticas me habla de ese libro que se compró en el aeropuerto, y que desde la primera página la tiene fascinada. Se trata de "Gritos y Susurros II" , coordinado por la periodista mexicana Denise Dresser, un compendio de las experiencias vitales y emocionales de 39 mujeres, partiendo de tres preguntas básicas:
¿Qué te ha tomado por sorpresa?
¿En qué momentos y frente a qué circunstancias te has sentido poco preparada?
¿Qué ha constituido un reto inusual y desconcertate para ti?
Días después ella ya no está, pero me ha dejado su libro, su dedicatoria y su recuerdo. Y me doy cuenta que bien podríamos ser dos de esas 39 mujeres. Porque si de compartir historias se trata, nosotras sabemos un chorro ...
Hasta la próxima mi alter Frida !!!
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la dualidad
05 abril 2009
Momentos de relajación
Hay días en los que no importa lo que hagas, que no importa incluso si no haces nada. Días en los que despiertas y piensas que en el fondo no estás tan mal como piensas y que todo eso que te hace un poco infeliz muy pronto pasará. Que lo primero que te pasa por la cabeza es hacerte un café, porque no hay nada mejor que el olor a café recién hecho por la mañana y difrutar de cada sorbo agarrando la taza con las dos manos. Que muchas veces no entiendes por qué las cosas van como van, pero sabes que así son. Que inevitablemente somos animales muchas veces irracionales, guiados por impulsos y que aquello que hace que se despierten tus instintos más profundos sigue estando fuera de tu control. Que los años en el fondo no pesan tanto, aprendes a disfrutarlos, porque el paso del tiempo lo que hace es regalarte saber hacer y saber esperar sin desesperar. Y mientras piensas en este montón de cosas a la vez, te relajas, sigues tomando tu taza de café y te acuerdas de aquella canción que hace unas semanas escuchaste en la radio.
09 marzo 2009
Una gran historia de amor en tiempos de la revolución
"El amor, la comunidad del matrimonio y luego el enfrentamiento es simplemente el encuentro imposible de los dos principios que rigen el universo, el yin y el yang, o, según la mitología azteca, la unión en un mismo cuerpo de Ometecuhtli y de Omecihuatl, la dualidad masculina y femenina, en el origen de toda vida sobre la Tierra. Esto Diego no lo comprende todavía cuando decide separarse de Frida. Con su reserva, con ese tercer ojo que el sufrimiento ha abierto en su frente, Frida lo ha percibido desde el principio. Para ella el mundo está dividido en dos desde siempre: de un lado la noche y del otro el día, la Luna y el Sol, el agua y el fuego, el sueño y la realidad, la célula madre o la gruta del útero, y la violencia del espermatozoide, el cuchillo que mata. Frida sabe esto, lo dice por instinto con esa especie de obstinación a flor de piel que es anterior a todo pensamiento"
*Fragmento de "Diego y Frida", escrito por J.M.G. Le Clézio
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